Apuntes
sobre la timba

Alejandro Calzadilla

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Hay una tendencia musical dentro de la salsa que ha enloquecido a los cubanos a lo largo de estos últimos años: la timba. En estas líneas intentaremos dar algunos datos para entender y conocer mejor este fenómeno musical de finales de siglo.
El surgimiento de la timba responde, entre otras razones, al natural desarrollo musical que Cuba ha experimentado en las últimas décadas del siglo XX, a la influencia que la salsa de Nueva York ejerció sobre la música de la isla, a las propuestas musicales de Adalberto Álvarez y Juan Formell y sus Van Van (especialmente con el desarrollo del songo), al repunte que la música cubana ha tenido en escenarios como Miami y Europa; y por último, a la reiterada necesidad que tienen los cubanos de producir nuevos ritmos para crear nuevos bailes.
 
La importancia del baile en América no es ninguna novedad y desde la llegada de los españoles todos los textos de cronistas y viajeros están repletos de referencias a nuestra cultura festiva y bailadora Para los cubanos, históricamente la música y el baile han ocupado un lugar preponderante dentro de la sociedad, y de ello queda constancia en innumerables ensayos, artículos y tratados que estudian acuciosamente el tema.
La importancia del baile en América no es ninguna novedad y desde la llegada de los españoles todos los textos de cronistas y viajeros están repletos de referencias a nuestra cultura festiva y bailadora. Sin embargo podemos considerar la segunda mitad del siglo XIX como la etapa crucial en el proceso de entrecruce y criollización de los géneros musicales y dancísticos provenientes tanto de África como de Europa.
 
una vez más surgió el mentado agotamiento de los bailadores y fue necesario que los músicos ensayaran nuevos ritmos En este mismo período y como producto de la hegemonía ejercida por la danza, el vals, la polca y la contradanza, el baile de pareja se había consolidado como el estilo más difundido sobre todo en los ambientes de salón. Es así como Cuba entra al siglo XX bailando danzón, hijo directo de la habanera y la contradanza. A partir de allí el asunto no ha parado, al punto de que en Cuba cada cierto tiempo parece que se aburren de una música y se buscan otra que los entretenga y ponga a bailar nuevamente. Primero, como dijimos, fue el danzón y luego cuando ya se les puso pesado y monótono, le incorporaron el danzonete al final del tema para hacerlo menos cuadrado y más alegre y suelto para los bailadores. Luego llego el son oriental, que arrebató por allá por los 30. Pero una vez más surgió el mentado agotamiento de los bailadores y fue necesario que los músicos ensayaran nuevos ritmos. Este fue, sin entrar en detalles el caso del mambo en los 40, el chachachá en los 50, la pachanga en los sesenta, y así sucesivamente hasta llegar al songo en los 80 y por supuesto a la timba en los 90.  
Todos los temas timberos tiene como característica casi obligada, al menos, una pausa en la que bajo, piano y güiro se quedan solos provocando el meneo en cuestión Entre los materiales que hemos consultado no encontramos una explicación precisa acerca de qué es la timba. Alguna vez la denominamos “salsa progresiva” intentando denotar el carácter acelerado e intenso de esta vertiente cubana de la salsa. A mi juicio y como he venido comentando, es música hecha fundamentalmente para el bailador. Hecho que por demás se confirma en cosas como la pobre calidad de muchas de las letras de las canciones, las cuales, en muchos casos, sirven tan solo de pretexto para justificar los temas.
El permanente ataque rítmico del piano, la batería, la tumbadora y los timbales se apoya sobre el instrumento que destacamos como el gran protagonista de este asunto: el bajo. El mismo desarrolla un tumbao con una cadencia tan particular que sin darse cuenta se le mete a la gente en el cuerpo. Esta suerte de frenético pulso interior le permite a los bailadores más resabiados desarrollar vistosas coreografías con sobredosis de giros y piruetas, acabando con un meneo de caderas del que las cubanas son especialistas y practican con absoluta desfachatez. Todos los temas timberos tiene como característica casi obligada, al menos, una pausa en la que bajo, piano y güiro se quedan solos provocando el meneo en cuestión.
 
  Hoy en día todos los grupos cubanos, tanto de la Isla como los de la diáspora, hacen timba, desde NG la Banda, para muchos los creadores del género, hasta Albita. El resto del Caribe, que suele ser altamente permeable a lo cubano, evidencia su influencia en trabajos como el de Gilberto Santa Rosa en Puerto Rico o Guaco en Venezuela.  
No creo que la timba
sea ni el descubrimiento del siglo, ni la revolución
de la salsa,
como muchos fanáticos
de lo cubano se
atreven a señalar
No creo que la timba sea ni el descubrimiento del siglo, ni la revolución de la salsa, como muchos fanáticos de lo cubano se atreven a señalar. Es más, y esta es una opinión muy personal, después de tres o cuatro temas, todo se parece y me suena igual, por lo que la totalidad se hace aburrida. Pero como en definitiva este es un asunto de gustos, prefiero que cada quien se forme su propio juicio y si desean pueden escribir sus comentarios y compartirlos con nosotros en info@anapapaya.com. Si ya conocen la timba, saben de qué les estamos hablando. Pero si ese no fuera el caso, les recomendamos tres discos para que se empapen y opinen con propiedad sobre el asunto: Los éxitos de NG La Banda, el volumen X de la Antología de la música cubana y Cuba Now del sello Hemisphere (EMI). Estos dos últimos dedicados en su totalidad a la timba con una selección de temas de los grupos cubanos más conocidos.